sábado, 18 de agosto de 2012

EL TABACO, SUS PROPIEDADES MEDICINALES ?????

Para qué sirve la planta medicinal tabaco (Nicotiana tabacum)




Beneficios y propiedades del tabaco natural para la salud

¿Para qué es bueno el tabaco como planta medicinal? El nombre de tabaco lo llevan varias especies de plantas del género Nicotiana, principalmente el conocido tabaco común. El tabaco es una planta de la familia Solanácea, originaria de América Central, mide de 0.50 a 1.20 metros de altura; posee tallos vellosos, médula blanca; hojas grandes; flores en racimo con cáliz tubular y corola en forma de embudo, de color rojo purpúreo o amarillo pálido, y fruto en cápsula.

Usos medicinales que proporciona el tabaco

Virtudes del tabaco contra los cólicos ventosos y de frío:

• Aplique sobre la parte adolorida con grasa sin sal y aplique una hoja fresca de tabaco humedecida en aguardiente de uva.

Virtudes del tabaco contra los resfriados, espasmos, dolor de ijada, tétanos y tosferina:

• Use el jugo de las hojas verdes mezclado con alguna grasa y ponga al sol o fuego lento. Aplique tibio sobre las partes a tratar.

Tabaco contra la diarrea crónica y lombrices intestinales:

• Aplique el mismo ungüento anterior, en este caso sobre el abdomen y el ombligo del enfermo.

Tabaco contra la apoplejía, asfixia, fiebres soporíferas, cólicos espasmódicos y partos difíciles:

• Se pondrán al enfermo lavativas de un cocimiento de tabaco.

Tabaco contra el herpes, la sarna y la tiña:

• Contra el herpes y la sarna unte el jugo mezclado con sal, y contra la tiña mezclado con leche de almendras.

Tabaco contra la epilepsia:

• 30 gramos de tabaco, un litro de agua y 250 gramos de azúcar.

• Se pica finamente el tabaco y se pone en el agua a fuego; cuando hierve se retira y cuela, y se agrega el azúcar; se vuelve a dejar hirviendo al fuego hasta que tome la consistencia de jarabe.

• Tome una cucharada en la mañana y otra en la noche, con 1/2vaso de un cocimiento de flores de saúco, guardando cama 3 horas por lo menos después de cada toma.

Tabaco contra el dolor de cabeza y de oídos:

• Las hojas se ponen en las sienes y en la frente contra el dolor de cabeza; y humedecidas, en cono, contra el de oídos.

Tabaco contra el histerismo:

• Ponga sobre el estómago hojas humedecidas en aguardiente de uva.

Tabaco contra las mordeduras de víboras:

• Friccione la parte afectada con jugo de tabaco y deje sobre ella una hoja.



http://www.misabueso.com/salud/Tabaco 


Usos Medicinales del Tabaco

El tabaco es cultivado en las zonas cálidas de todo el mundo, pero es originaria de América.

Esta planta anual de tallo redondo y erecto alcanza los 2 metros de altura, sus hojas son lanceoladas, alternas de hasta 70cm de longitud y 22cm de ancho de color verde pálido. Las flores posee una corola compuesta de cinco segmentos finos de color rosado. Su fruto encapsula numerosas semillas reniformes alojadas en dos valvas. Este género de planta posee más de 70 especies, y fue descubierta en 1.555, aunque en América se utilizaba desde mucho tiempo atrás.

También es preciso hablar del tabaco silvestre, el cual es originario de la Amazonia, en donde crece espontáneamente. Es una planta la cual alcanza los 50cm de altura. Sus hojas lanceoladas alcanzan los 15mm de longitud y poseen largos peciolos. Las flores se agrupan en forma de racimos, y son de color verde amarillento. Su fruto es una drupa bivalva de hasta 15mm de diámetro.

Beneficios del Tabaco

Contra las hemorroides : La maceración de las hojas y su uso externo es recomendado para combatir problemas cutáneos y las hemorroides, esto debido a si acción irritante. También el jugo de las hojas es utilizado para contrarrestar los problemas neurálgicos.

Como vomitivo: El tabaco es un gran narcótico, sedante y vomitivo. Su acción gangliopléjica ayuda a relajar el sistema nervioso.

A nivel digestivo : Es recomendado para los tratamientos de parásitos intestinales, así como la ocasionada por los oxiuros y la áscaria, esto gracias a sus propiedades paraticidas y antihelminíticas.

Uso externo: los emplastos con las hojas son aconsejables para las contusiones, golpes e incluso en tratamientos para el reumatismo o el cáncer.

Otros usos: En veterinaria la maceración de las hojas en agua resultan un gran insecticida para eliminar los parásitos cutáneos del ganado.
Beneficios a nivel dermatológico, endocrino, urinario, cardiovascular, reumatológico y digestivo.

Contraindicaciones

El abuso del tabaco puede generar serios problemas a nivel arterial y cardíaco, a demás es un potente cancerígeno a nivel urinario y respiratorio.

La nicotina en dosis altas puede ocasionar arritmia cardiaca, esclerosis arterial, trastornos digestivos y contracciones vasculares debido a su toxicidad.

No es recomendable para uso interno por su alto contenido de alcaloides.


http://www.buenasalud.net/2012/01/24/tabaco.html#


La planta de tabaco es originaria de América, aunque actualmente se cultiva en otras zonas del planeta. Es la principal materia prima para la fabricación de los cigarrillos. El nombre científico es Nicotina tabacum y pertenece a la familia de las Solanácea. Del tabaco se conocen más sus efectos negativos en la salud que sus propiedades positivas. Esta planta tiene como principal sustancia activa a la nicotina que cuando se lo consume en altas dosis es muy perjudicial para la salud, pero en bajas dosis es estimulante y relajante del sistema nervioso.

El otro gran problema es que tiene un efecto muy adictivo en las personas. No es recomendable para nada fumar cigarrillos ya que además de tabaco tiene muchas otras sustancias químicas dañinas para la salud. Las hojas secas del tabaco son las que poseen las propiedades medicinales pero también son toxicas, dependiendo la forma en que se lo administra. La forma más saludable de aprovechar las cualidades de esta planta es masticarla o utilizarla en emplastos así como la extracción de jugo. No se aconseja inhalar o fumar al tabaco por sus consecuencias negativas a la salud a largo plazo. La planta de tabaco tiene algunas propiedades medicinales diuréticos, vomitivo, vermífugo, sedante. La planta de tabaco puede ser usada en forma externa para tratar hemorroides, afecciones en la piel, golpes, contusiones, reumatismo, favorece la eliminación de líquidos, estimula la secreción salivar, neuralgias, lombrices y parásitos intestinales.
El tabaco al quemarse elimina la nicotina y esta es una sustancia toxica que produce con el uso progresivo en el fumador problemas cardiacos, respiratorios, cáncer, trastornos digestivos, vasculares entre muchas otras enfermedades. Estas son solo algunas de las consecuencias que produce en la salud. Los nativos americanos usaban el tabaco natural como medicina para diferentes afecciones. En la actualidad a las personas no consumen tabaco natural ya que en los cigarrillos es solo un componente de un gran conjunto de sustancias. No es recomendable fumar cigarrillos ya que es muy malo para la salud, pero si se puede usar en forma externa esta planta ya que no produce peligro de esta forma.
Fuente :Tabaco


http://vidacotidianitica.blogspot.ca/2011/02/el-tabaco-salud-enfermedad-y-tradicion.html


Los indios americanos hacen múltiple uso del tabaco: además de fumarlo, lo comen, mascan, aspiran, lamen y beben.

Ejemplos de ello son los aracunas del Brasil, una etnia fuerte y vigorosa que no sólo fuma la hoja sino que la ingiere como parte de su dieta alimentaria.

En Colombia, los huitotos consumen zumo de tabaco mezclado con jugo de yuca, lo fuman solo o envuelto en hojas de plátano, secas, y en ceremonias que llegan a durar toda una noche, lo lamen preparado con agua y ceniza en un mate; los siones lo fuman y lamen o beben en extracto muy espeso, al que añaden varios tipos de cenizas vegetales; los kogi, ika y sanka preparan una pasta concentrada, que se aplican en los dientes y encías, y entre otros, los tucanos del Vaups fuman grandes puros envueltos en diversas hojas, como plátano o maíz, e incluso en corteza de árboles; los paeces lo aplican machacado para detener las hemorragias.07/02/07 18:50

Las pastas y zumos de tabaco son altamente concentrados y producen una fuerte reacción en quienes lo consumen, como atontamiento, disminución de la temperatura corporal y sudoraciones.

La tradición de emplear el tabaco como planta medicinal ha estado muy extendida en América desde tiempos remotos. Los aztecas mezclaban la hoja con cal, abrían los tumores en forma de cruz y aplicaban esa mezcla a las "postemas y nacidos". También lo usaban como antídoto del veneno de serpiente: luego de chupar en el lugar de la mordida, aplicaban calor y tabaco molido. Las mujeres embarazadas ponían en su seno hojas de picietl o tabaco para librar a sus hijos de enfermedades.

Los mayas de Guatemala utilizaban las hojas de tabaco para cicatrizar sus heridas. Esta costumbre de curar con hojas de tabaco fue luego adoptada por los europeos. En el siglo XVI, los supuestos conocimientos de sus propiedades medicinales, adquiridos entre los indios peruanos por el fraile canario Carmona, convirtieron al Papa Gregorio XIII en un sincero admirador del tabaco. Su Santidad había enfermado y ningún médico de Europa le daba esperanzas de salvación.

La historia cuenta que Carmona lo curaba aplicándole la referida planta. Durante el reinado de Juan III, en ese mismo siglo, el tabaco fue empleado en Portugal contra la sarna, dolores de muelas, jaquecas, en lavados y como cicatrizante.

Existe una amplia bibliografía en relación con el tabaco y la medicina, por lo que só1o haremos mención de algunas obras relacionadas con le tema.

Nicolás Monardes, sevillano nacido en 1512, considerado el autor del primer libro sobre esta planta, divulgó "las grandes virtudes y maravillosos efectos de la yerba de tabaco". La primera parte de su obra fue publicada en 1665 y después, completa, en 1754 con el titulo Primera y segunda y tercera parte de la historia medicinal y de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales, que sirven como medicina. Bernabé Cobo (1572-1659), jesuita español autor de la Historia del Nuevo Mundo, senaló que el tabaco era usado "para curar infinitas enfermedades, aplicado en hoja verde y seca; en polvo, en humo, en cocimiento y de otras maneras".

En el propio siglo XVI, la gustada hoja fue llevada a Francia desde tierras portuguesas por Jean Nicot, quien la obsequió a su reina Catalina de Médicis. Ella acostumbraba consumirla en polvos para aliviar sus jaquecas e incluso un paje real fue curado de noli me tangere, graves ulceraciones de la piel. Así, entre los diversos nombres con que el tabaco fue conocido en ese país, estaba el de "hierba de la reina". Sobre este asunto escribió Francesco Montani en su Lettera Sopra il Tabacco:

De la Florida llegó esta planta a Lisboa y fue sembrada en los jardines del rey, donde paseándose un día José Nicotin, embajador del rey de Francia, el guardián le dio un gajo que Nicotin planto en su casa y obtuvo pronto que se multiplicara. Movido por no se qué curiosidad de empírico, experimentó sobre un cáncer y habiendo tenido un primer buen resultado, ensayó con ocho o diez más con admirable efecto de curación. Pasó a aplicar entonces el jugo y la pasta de esta yerba sobre úlceras de toda clase, heridas, escrófulas, fístulas, y para todo encontró ser específico infalible. La casa de Nicotin se convirtió en el lugar más concurrido. Llegaban gentes de todas partes en busca de que los curara este ministro, por lo cual se vino a llamar al tabaco la yerba del embajador...

Tanto la Nicotiana rustica como la Nicotiana tabacum son originarios de América, y allí las conoció el hombre hace aproximadamente dieciocho mil años. Expertos en genética vegetal han determinado que el centro del origen del tabaco, el lugar donde se cultivó por primera vez, se sitúa en la zona andina entre Perú y Ecuador. Los primeros cultivos debieron tener lugar entre cinco mil y tres mil años a.C. Posteriormente el consumo se extendió hacia el norte. Cuando se descubre América, el consumo estaba extendido por todo el continente. Fumar (inhalar y exhalar el humo del tabaco) era una de las muchas variedades de consumo en América del Sur. Además de fumarse, el tabaco se aspiraba por la nariz, se masticaba, se comía, se bebía, se untaba sobre el cuerpo, se usaba en gotas en los ojos y se usaba en enemas. Se usaba en ritos como soplarlo sobre el rostro de guerreros antes de la lucha, se esparcía en campos antes de sembrar, se ofrecía a los dioses, se derramaba sobre las mujeres antes de una relación sexual, y tanto hombres como mujeres lo utilizaba como narcótico.

Usada por los mayas para celebraciones rituales y religiosas, fue descubierta por los occidentales en 1492. El Tabaco es un apellido de origen chino, que significa "podrido". Otras versiones tomadas de cronistas españoles proponen que "tabaco" proviene de la castellanización del lugar donde la planta fue descubierta, ya sea Tobago, una isla antillana, o la localidad mexicana de Tabasco. Sin embargo, lo más verosímil es que proceda del árabe "tabbaq", nombre que se aplicaba en Europa desde al menos el siglo XV a diversas plantas medicinales. La variedad maya conocida como Cikar (fumar), se extendió por todo el continente gracias al comercio. Rodrigo de Jerez y Luis de la Torre, compañeros de Cristóbal Colón, fueron los primeros occidentales en conocer su existencia. Rodrigo, a su vuelta a España, fue encarcelado por la Inquisición acusado de brujería, ya que sólo el diablo podía dar a un hombre el poder de sacar humo por la boca.

Por orden de Felipe II, Hernández de Boncalo, cronista e historiador de las Indias, fue quien trajo las primeras semillas de tabaco que llegaron a Europa en 1559. Estas semillas fueron plantadas en tierras situadas alrededor de Toledo, en una zona llamada los cigarrales porque solían ser invadidas por plagas de cigarras. Allí se inició el cultivo de tabaco en Europa y, por este motivo, algunos historiadores sostienen que el nombre de cigarro proviene de esta circunstancia.

La primera obra escrita en la que se relata la forma nativa de aspirar el humo provenientes de rollos de hojas encendidas es Apologética historia de las Indias de Bartolomé de las Casas (1527). Posteriormente Gonzalo de Oviedo y Velázquez, en la Historia General de las Indias, describe la planta y sus usos (1535).

Su extensión por el continente europeo fue gracias al embajador francés en Portugal Jean Nicot de Villemain 1530 - 1600, en su honor Linneo introduce la denominación de nicotina en su clasificación de Botánica. Este lo introdujo en su forma aspirada (rapé) y la popularizó al, supuestamente, «curar» a Catalina de Médicis (esposa de Enrique II) de unas migrañas, por lo que se le denominó hierba de la reina, Catalinaria Nuduca y hierba del embajador.

De Nicot se derivó el nombre científico de la planta: Nicotiana tabacum. El uso del tabaco en la farmacopea contribuyó a extender su fama por todo el mundo. Robert Cudell refiere en Das Buch vom Tabak que, a fines del siglo XVI, se usaba en forma de pinturas, cosméticos, píldoras, polvos, siropes, lavados, ungüentos y otros productos y también para curar cólicos intestinales, erupciones cutáneas, fracturas óseas, en el tratamiento de la epilepsia, el asma y la peste.

Johann Neander, médico alemán, publicó en 1626 el libro Tabacología o descripción del tabaco o nicoteana desde los puntos de vista médico quirúrgico y farmacológico: su aplicación practica contra todas las enfermedades del cuerpo y enumeración de las distintas clases de tabaco y sus correspondientes aplicaciones.

Una ordenanza parisina de 1635 rezaba: "Queda prohibido a toda persona distinta de los farmaceutas vender tabaco".

Esteban Pichardo, eminente geógrafo cubano, se refirió en 1836 a los aspectos curativos del tabaco. En su Diccionario provincial de voces cubanas expresó:

El Tabaco o mejor dicho, el Cojiba, extendido su use ya universalmente, no solo es un goce que quieren disfrutar todos los sentidos, porque el Español y el Francés le sorben por la nariz, el Holandés, lnglés y Angloamericano le mascan; el Turco le quema en su pipa; el Africano, el infeliz esclavo encuentra algún solaz en su Cachimbo, y todos le fuman; sino es además eficacísimo remedio singularmente para el pasmo o tétano tan frecuente en estos climas, ya en frotaciones; baños o lavativas ya preparado.

Nuestro Héroe Nacional José Martí, en su articulo "El tabaco", publicado en junio de 1884 por La América, de New York, divulgó algunas anéctodas sobre las propiedades medicinales de esta planta, relatadas por el general norteamericano Chingman, de Nueva Carolina. Este militar fue herido de un balazo en una pierna, bajo la rodilla, y al aplicarse hojas de tabaco, curó. En otra ocasión, durante un ataque de ciática, "se puso hojas de tabaco húmedas sobre la cadera, y desapareció el dolor".

Añade Martí: Lo primero que vio hace cincuenta años, fue cómo un compañero curaba con jugo de tabaco los ojos infamados de su caballo de labor; y luego, en tierras donde se padece mucho de irritación de los parpados, ha visto que se curaba la gente de ella, con extraña facilidad, con solo dormir una noche a veces, con los párpados cubiertos por una hoja de tabaco húmeda.

Los lapones de Suecia aplican la ceniza del tabaco como tónico para evitar la calvicie y restituir el cabello perdido. En Holanda, hace pocos años, las hojas de tabaco se usaron para aliviar los dolores de muela.

Finalmente, cerremos este acápite con la opinión del sabio botánico cubano Juan Tomas Roig, quien en su Diccionario (...) expuso del tabaco que es "planta medicinal: es narcótico, purgante y antiparásito. Se le emplea comúnmente como insecticida, en decocción. Su principio activo es la nicotina, que se emplea como antitetánico y contra la.paralisis de la vejiga, a la dosis de 1 a 10 gotas. También se usa en inyecciones".

El tabaco cimarrón (Nicotiana glauca Graham), planta silvestre localizada fundamentalmente en las costas, se utiliza aun con fines medicinales por algunos de nuestros campesinos. Sus hojas, en decocción, las emplean contra las hemorroides; en cataplasmas, para aliviar los dolores reumáticos; y untadas con saliva, para sanar llagas, inflamaciones o quemaduras

El primer europeo que probó la deliciosa hoja fue aquel mismo Rodrigo de Xerez que vio a los indios cubanos fumando por los caminos del cacicazgo de Maniabón. De vuelta a su tierra natal de Ayamonte, según cuenta C. Corti, fue sorprendido en su casa echando humo por la boca, escena singularísima en la España feudal. Confundido con un poceso del demonio, el Santo Oficio lo envió a purgar su "pecado" en una mazmorra. Liberado años después, Rodrigo vio cómo muchos vecinos de Ayamonte ya fumaban la "hoja endemoniada".

Inquisición, anatemas y bulas contra los fumadores

En Real Cédula del 16 de septiembre de 1586, Felipe II se hizo eco de las supersticiones que recaían sobre la "maldad intrínseca" de la hoja al imponer penas de azotamiento y destierro a los cultivadores y expendedores, y ordenar que "fuera públicamente quemada como hierba perjudicial y dañosa".

Reyes, papas y sacerdotes de Cristo y de Mahoma se opusieron a que el tabaco conquistase el gusto de sus súbditos y fieles. El sha Abbas-Soft de Persia, quien comenzó a reinar en 1590, condenó a muerte a todo el que usase del tabaco en cualesquiera de sus formas. El anatema contra el tabaco suscrito por el rey inglés Jacobo I en 1604, destila ese tradicional eurocentrismo para el cual todo lo que procedía de las colonias ultramarinas era despreciable Leamos:

Porque siendo esa planta una yerba común, que, aunque bajo diversos nombres, crece casi dondequiera, fue primeramente descubierta y utilizada por algunos bárbaros indios a guisa de preservativo o antídoto contra las bubas, asquerosa enfermedad a la que esos salvajes están, como todos sabemos, muy expuestos, debido a la sucia y tostada constitución de sus cuerpos y al excesivo calor de su clima; de modo que cuando tales gentes fueron traídas por vez primera a la cristiandad, junto con ellas vino esa en extremo detestable dolencia acompañada del habito del tabaco, a modo este de pestífero y amargo contraveneno para tan execrable y putridomal y de hedionda fumigación, todavía en use por las mismas contra aquel, cual si de ese modo pretendiesen con un tosigo acabar con otro su igual.

En Japón, como en otros países, se prohibió el tabaco. En 1607, el shogun de Tokugawa, condenó a los fumadores, entre otras penas, a sufrir la confiscación de sus bienes y cincuenta días de prisión.

Los jerarcas mahometanos no tardaron en proclamar que, tanto el uso del tabaco como del café, eran contrarios a su libro sagrado, el Coran, y que a los practicantes de tales deleites debía cercenárseles la cabeza.

Amurates, sultán de Turquía, que comenzó su reinado en 1622, sancionaba a los fumadores cortándoles la nariz y las orejas.

El Papa Urbano VIII dictó en 1624 una hula donde exponía textualmente:

No hace mucho que se nos ha informado que la mala costumbre de tomar por la boca y las narices la yerba vulgarmente denominada tabaco, se halla totalmente extendida en muchas diócesis, al extremo que las personas de ambos sexos, y aun hasta los sacerdotes, y los clérigos, tanto los seculares como los regulares, olvidándose del decoro propio de su rango, la toman en todas partes y principalmente en los templos de la villa y diócesis de Hispale (Sevilla), sin avergonzarse, durante la celebración del muy santo sacrificio de la misa, ensuciándose las vestiduras sagradas con los repugnantes humores que el tabaco provoca, infestando los templos con un olor repelente -- con gran escándalo de sus hermanos que perseveran en el bien --, y aparentando no temer en nada la irreverencia de las cosas santas.

Al final, sentenció el Papa:

...por medio de la presente, pongamos en entredicho y prohibamos en consecuencia, a todos en general y a cada uno en particular, a las personas de uno y otro sexo, a los seculares, a los eclesiásticos, a todas las órdenes religiosas y a cuantos formen parte de una institución cualquiera de esa naturaleza, el tomar tabaco bajo los pórticos y en el interior de las iglesias, ya sea mascándolo, fumándolo en pipa o aspirándolo en polvo por la nariz; en fin, usarlo en cualesquiera formas que sean. Si alguno contraviniese estas disposiciones será excomulgado inmediatamente, ipso facto, sin más ni menos, de acuerdo con los términos del presente interdicto.

En la España de 1635, Fray Tomás Ramón se opuso al uso del tabaco invocando el nombre de Dios, rechazo que se mantuvo con altas y bajas hasta 1725.

En 1645, el zar ruso Alexis ordenó deportar hacia las frías tierras de Siberia a todo fumador, y después dictó otro decreto imponiendo la tortura y aún la muerte. La tabacofobia de los autócratas rusos terminó cuando Pedro el Grande, aficionado al consumo de la hoja durante su viaje a Inglaterra, legalizó el hábito de fumar y además dispuso aprovecharlo en beneficio del tesoro zarista. Desde 1697 la monarquía rusa instauró el monopolio del tabaco en Siberia.

En nada frenó la expansión del hábito de fumar la terminante orden de Oliverio Cromwell a sus tropas, de arrancar las plantas de tabaco y castigar implacablemente a los fumadores. Hasta 1921 se redactaron leyes contra los fumadores. El estado norteamericano de Kansas aprobó una que derogaría después porque, como en siglos anteriores, la gente no le hizo caso. En el Estado de Illinois sucedió lo mismo.

La otra cara del tabaco.....el cigarro


"Necesitamos algo para que la gente muera"

Informe de 1978 para la industria tabacalera británica. La industria tabacalera de Reino Unido manejó a finales de los setenta la idea de vender que fumar era bueno porque el cáncer reducía el número de personas mayores dependientes

A finales de los setenta, la industria tabacalera estaba en un "momento crítico". Las evidencias de la relación entre su producto y el cáncer de pulmón eran ya incontestables, y el sector estaba "siendo cuestionado en muchas direcciones". Así lo recoge un informe de la asesoría Campbell-Johnson para la Asociación Británica de Tabacaleras (BAT). Han pasado 30 años desde entonces, pero parece que algunas de las consideraciones del texto no cayeron en saco roto. Ante la inminencia de un cambio en la legislación española que endurezca las actuales limitaciones para fumar en público, el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo ha desvelado este estudio. Seguramente, algunas de sus afirmaciones fueron sólo para consumo interno. Pero eso no les quita interés, aunque ya no se puedan aplicar al pie de la letra.

"El tabaco tiene la función social de limitar el número de personas mayores dependientes que la economía debe mantener". Esta consideración está contenida en un documento para manejar las relaciones públicas que la industria tabacalera británica encargó a finales de 1978. El propio autor reconoce que "obviamente" este argumento "no se puede usar públicamente", pero lo desarrolla: "Con un aumento general de la esperanza de vida, necesitamos algo para que la gente muera. En sustitución de los efectos de la guerra, la pobreza y el hambre, el cáncer, considerado como la enfermedad de los países ricos, desarrollados, tiene un papel que jugar". Esta idea, considerada un "factor psicológico para continuar el gusto de la gente por fumar como algo placentero, aunque sea un hábito peligroso, no debe ser infravalorado".

En el texto se reconoce el daño que le puede hacer a la industria la asociación del fumar con el cáncer de pulmón. "Este reto médico ha actuado como una bomba nuclear de efecto duradero" para el sector, admite el informe. Pero aún así, sugiere varias posibilidades para contrarrestar su efecto. Intentar negarlo es "escoger plantear la batalla donde la oposición [al tabaco] es más fuerte", así que habrá que esperar: "Con algún tremendo avance en lo que sabemos de las causas del cáncer o el descubrimiento de un potente inhibidor oncológico, se puede transformar la controversia sobre tabaco y salud", sugiere. Por eso, "la industria necesita estar preparada ante un repentino avance médico".

La otra posibilidad que sugería el informe era que la presión sobre el tabaco cediera ante la importancia que estaba tomando en aquella época el estudio del cáncer de mama. En cambio, advertía sobre otro posible frente médico: "El papel del hábito [de fumar] como un importante factor de riesgo cardiaco".

Entonces -recordemos, 1978-, para la industria todavía quedaba una batalla médica que dar: la de los fumadores pasivos, en el "límite de lo creíble". "Se ha intentado definir como un riesgo sanitario general en lugar de un peligro limitado a ciertos grupos restringidos de población".

También sugieren un posible peligro. Que la demonización del tabaco vaya acompañada de una relajación ante la marihuana, o una asociación entre ambas sustancias. Aunque el tabaco sea una "droga de relajación" que puede ser "una bendición para la humanidad en un mundo estresado", su asociación con la marihuana sería perjudicial.

Si la defensa sanitaria del tabaco ya se daba por perdida en 1978, quedaba la batalla social. "El humo del tabaco tiene una importante capacidad de molestar, y la incapacidad de los fumadores para tener en cuenta la comodidad de los demás es una de las razones importante que ahora se usan para condenar el hábito", indica.

Para combatir esta mala imagen, el documento sugiere varias líneas. "Todavía hay margen para intentar conseguir que el fumar se considere uno de los hábitos que no son cuestionables per se", indica. Una de las actuaciones es promover un código de conducta entre los fumadores que, si se siguen, "asegurará que no sean acusados por los no fumadores de que asumen arrogantemente el derecho a contaminar el aire a su alrededor". "Su tono tiene que ser franco y positivo", y uno de sus objetivos debe ser "restaurar la imagen del fumador como una persona extravertida y sociable, y no el ser el neurótico, apestoso y marginal que pintan los antifumadores".

La otra es la creación -"con la bendición de la industria"- de asociaciones de fumadores. El propio texto reconoce que hacer esto es difícil si se quiere que parezca una organización independiente, pero añade una posible línea de actuación: "La protección de la libertad para elegir de todo individuo adulto en cualquier campo (aunque especialmente para fumar)" y "la defensa de los fumadores contra una injusta discriminación o restricción en su disfrute del tabaco". Este es uno de los motivos por los que grupos científicos como el CNPT acusan a las asociaciones profumadores de trabajar en beneficio de la industria.

Un estudio llevado a cabo por Mark Weiser ha determinado que los hombres jóvenes que fuman son más propensos a puntuar menos en los test de cociente intelectual que los no fumadores.

En el estudio se hizo un seguimiento de jóvenes de entre 18 y 21 años de edad que estaban alistados en el ejército de Israel, constituyendo el estudio más grande sobre este asunto hasta la fecha. Además, esto demostraría una importante conexión entre el número de cigarrillos que fuman los jóvenes y su cociente intelectual (CI).

El promedio de CI de los no fumadores fue de 101, mientras que los fumadores puntuaron un promedio de 94. El CI de los jóvenes que fumaban más de un paquete al día fue aún menor, con un 90 en promedio. Los jóvenes eran todos ellos sanos y no tenían desórdenes mentales.

“Los profesiones relacionados con la salud generalmente creemos que los fumadores son el tipo de gente que crece con dificultades con el vecindario o que van a las peores escuelas” dice Weiser, cuyos hallazgos han sido publicados en la revista Addiction. “Pero como nuestro estudio incluye individuos con distintos condicionantes socioeconómicos, podemos descartar al factor socioeconómico como factor importante.

El gobierno debería recapacitar sobre la asignación de recursos educacionales acerca del hábito de fumar.”

Para hacer los resultados más significativos el estudio midió además el efecto sobre los hermanos. En el caso en el que el hermano fumaba encontraron que el hermano no fumador registraba un IC más alto.
Aunque un IC más bajo podría sugerir mayor riesgo de adicción, el cruce de los datos obtenidos entre CI y el hábito de fumar mostró que la mayoría de los fumadores investigados en el estudio tenían un IC dentro del promedio.

El estudio tuvo en cuenta datos de 20.000 varones antes, durante y después de su servicio militar. Todos estaban en buen estado de salud al ser considerados aptos para el servicio por parte de las autoridades médicas militares. Un 28% fumaba más de un cigarrillo al día, un 3% se autoconsideraban fumadores y un 68% dijeron que nunca habían fumado.

Weiser sostiene que el estudio ilumina una tendencia general en los estudios epidemiológicos. “La gente en el tramo más bajo del CI tiende a mostrar peores habilidades de decisión en promedio respecto a su salud”. Añade que sus hallazgos pueden añadir preocupaciones a los consejeros escolares. Los niños que tengan un CI más bajo pueden ser considerados en riesgo de adquirir el hábito y pueden ser blancos de una educación especial o de una terapia que evite desde el principio la adquisición de la costumbre de fumar.

La gente con bajo CI no solamente son más susceptibles de fumar, según Weiser, sino que además son más propensos a la obesidad, a trastornos en la nutrición y al abuso de los narcóticos.

Este estudio añadiría pruebas a este campo de investigación en crecimiento y podría ayudar a padres, educadores y profesionales de la salud a ayudar a los jóvenes a tomar mejores decisiones.


http://anodis.com/nota/7367.asp


El Tabaco se perfila como posible cura contra el Sida

Un ambicioso proyecto inglés podría ser la llave para terminar con el flagelo del VIH/Sida. Plantas de tabaco genéticamente modificadas producen cyanovirin-N, sustancia que impediría la infección de células humanas con el mortal virus.



(Ian Simple/La Nación).- En la atmósfera perfectamente controlada de un invernadero a prueba de ladrillos y herméticamente sellado ubicado en la profundidad de la campiña inglesa, un cultivo fresco de plantas de tabaco está comenzando a florecer.

No hay nada inusual en la apariencia de las plantas, sin embargo, son extraordinarias. Debido a un truco genético, cada célula de cada planta emite pequeñísimas cantidades de una droga experimental. Cuando sean cosechadas, podrían proporcionar medicamentos a bajo costo para millones de personas.

Los científicos dicen que el proyecto GBP8m podría transformarse en una poderosa arma contra la pandemia de VIH en África.

Este proceso se conoce como pharming, y en la opinión de muchos, es tanto el futuro de los cultivos genéticamente modificados y el futuro de la industria de los medicamentos. Si las plantas de tabaco en Kent, al sureste de Inglaterra, resultan ser un éxito, cada una proporcionará 20 dosis de una droga anti VIH, lo suficiente para proteger a una mujer de contagiarse durante un período de hasta tres meses.

Pharming es la combinación de alta y baja tecnología que aprovecha las ventajas de ambas. En lugar de utilizar una instalación de 500 millones de dólares que requiere hasta cinco años para ser aprobada por las autoridades, pharming utiliza sencillas prácticas de cultivación que han sido perfeccionadas durante siglos.

Al igual que otras tecnologías de modificación genética, el pharming implica algunos riesgos. El profesor Julian Ma, director del proyecto de plantas de tabaco en el Centro para la Infección del Hospital de St. George de Londres, reconoce que las plantas y más significativamente, su polen, deben ser bien controlados.

Es por esa razón que las plantas están siendo cultivadas en invernaderos Unigro de alta seguridad, a un costo de 65 mil dólares por invernadero, los cuales normalmente albergan experimentos en torno a virus de plantas. Capaces de soportar el golpe de un ladrillo arrojado, los invernaderos son manufacturados con un plástico especial doble. En caso de que se rompa cualquiera de las dos capas, el invernadero se llena de formaldehído, lo que mantiene todo adentro.

Tabaco modificado

En sus laboratorios de St. George, el profesor Ma y su alumna de doctorado Amy Sexton han estado produciendo las plantas de tabaco genéticamente modificadas y perfeccionando las técnicas destinadas a aumentar la cantidad de drogas que las plantas son capaces de generar. Primero, toman una planta de tabaco común, Nicotiana tabacum, y perforan las hojas. Los pequeños círculos de hoja son colocados sobre una placa Petri y luego los mojan con un líquido que contiene bacteria genéticamente modificada.

Cuando la bacteria infecta una hoja de la planta, inserta algunos de sus propios genes en la ADN de la planta. En efecto, secuestra su maquinaria celular y engaña a la planta de modo que esta produce nuevas proteínas.

En el hábitat natural de la planta, estas proteínas causan tumores que matan a la planta. Pero, en el laboratorio, la bacteria se hace inocua y es tratada con distintos genes que engañan a la planta de modo que produce cyanovirin-N.

Los investigadores creen que cyanovirin-N podría transformarse en una poderosa arma en la lucha contra el VIH debido a que impide que el virus infecte células humanas. Están deseosos de hacer una crema microbicida para mujeres en África y otros países en desarrollo donde las mujeres ejercen poco control sobre el uso del preservativo.

Ordenación molecular

Para producir suficiente cyanovirin como para hacer un impacto sobre la pandemia de VIH, se requieren grandes cantidades de plantas. El equipo calcula que se necesitarían 5.000 kilos de cyanovirin para que 10 millones de mujeres tomen dos dosis a la semana, una escala de producción que supera las capacidades de la manufactura convencional de drogas. Cada planta adulta pesa alrededor de un kilo.

El equipo ya está buscando formas de maximizar la cantidad de la droga que puede extraer de la planta. En lugar de cultivar las plantas en la tierra, el profesor Ma está experimentando con la hidroponía, método mediante el cual las plantas son cultivadas en un líquido rico en nutrientes.

“La gracia de este método es que se puede hacer que las raíces de la planta secreten el cyanovirin-N en el agua en la cual crecen. Esa es una forma mucho más sencilla y económica de extraer la droga que tener que moler la planta”, señala. “Podría considerarse una forma de ordeña molecular”.

Si las plantas siguen creciendo bien en Kent, el hogar de las instalaciones de East Malling Research, el profesor espera extraer las cantidades de la droga necesarias para conducir pruebas clínicas humanas con el microbicida dentro de tres años.

“Después del debate sobre alimentos genéticamente modificados todos se preguntaban si esta tecnología algún día iba a agarrar vuelo. Aquí tenemos un método potencialmente importante para luchar contra el VIH, pero uno que requiere de una enorme capacidad de producción para impactar la salud a nivel global. Las plantas genéticamente modificadas podrían ser la solución”, señalaó el profesor Ma.

http://noticiadesalud.blogspot.ca/2011/04/eeuu-cientificos-hallan-una-formula.html

domingo, 3 de abril de 2011

EEUU: Científicos hallan una fórmula para desarrollar una variante de cannabis sin efectos alucinógenos 

 


El cannabis calma el dolor, alivia la rigidez muscular, reduce las náuseas y aumenta el apetito. Muchos de estos síntomas los comparten a diario las personas con sida, cáncer y esclerosis múltiple. Pero no todo son ventajas en esta droga ilegal. A cambio de este alivio temporal, los pacientes deben lidiar con los efectos alucinógenos y con cierto deterioro de sus habilidades mentales. Estos efectos están frenando su uso en las consultas, aunque puede que por poco tiempo. 

Una investigación, que se publica en la revista «Nature Chemical Biology, parece despejar el camino al desarrollo de tratamientos que conserven todas las ventajas del cannabis y eliminen los efectos indeseados. Las buenas noticias llegan desde el Instituto Nacional de Salud de Bethesda (EE.UU.), donde un grupo de investigadores ha abierto la vía para acabar con los efectos alucinógenos y mantener las propiedades analgésicas de la sustancia original. Tanto los efectos psicoactivos como analgésicos de la marihuana vienen determinados por su principio activo, el THC (tetrahidrocannabinol). 

Es conocido que los efectos alucinógenos de la sustancia se deben a la interacción del THC con un receptor llamado CB1R, pero el mecanismo por el cuál se produce su efecto analgésico se conoce con menos detalle. En experimentos con ratones, los investigadores de Bethesda han descubierto cómo se producen esos efectos analgésicos y, al mismo tiempo, cómo evitarlos. Hallaron un receptor que puede convertirse en una diana para desarrollar variantes no psicoactivas del cannabis.

-Peores resultados cognitivos Se trata de un avance importante que permitirá aprovechar las propiedades terapéuticas de esta droga ilegal. Hace una semana, un estudio publicado en la revista «Neurology» advertía que los enfermos con esclerosis múltiple que habían recurrido con frecuencia a la marihuana para calmar sus síntomas tenían a largo plazo peores resultados cognitivos. Si no triunfa el trabajo del Instituto Nacional de Salud de Bethesda hay otras opciones.

El año pasado un laboratorio lanzó en Europa «Sativex», el primer medicamento basado en el principio activo del cannabis. Este fármaco se ha autorizado, de momento, para calmar la rigidez y los espasmos de las personas con esclerosis múltiple. «Sativex» libera THC al organismo muy lentamente, entre 20 y 40 veces más despacio que si el cannabis se fumara sin producir efectos alucinógenos. No se conoce su efecto a largo plazo.